Elena, Lunes 1 de septiembre

 

taza

El que sitúo la famosa cuesta en el mes de enero está claro que no tenía hijos en edad escolar. Para mi la cuesta llega en septiembre. Comprar libros, pagar matrículas, renovar el vestuario de la temporada. Las mellizas son un pozo sin fondo y lo peor de lo peor llegó cuando empezaron a opinar y a decidir que ponerse, que mochila comprar o como debían de ser las zapatillas de deporte. La pelea constante en las tiendas sobre el largo de las faldas, los vaqueros rotos etc etc, me dejaron un recuerdo bastante traumático el pasado septiembre así que este año decidí no participar de la fiesta y siguiendo el consejo de Marcos  les he dado vía libre y eso sí limitación económica para que sean ellas las que decidan. Que el cielo nos asista!!! que diría mi madre.

Esta mañana las he traído al centro, han quedado con algunas amigas para ir de compras y yo voy a intentar hacer mi segunda incursión en el mundo de la lencería, a ver si con el nuevo tono de piel made in Estepona soy capaz de entrar y salir del probador yo solita.

Avanzo por la calle y empiezo a sentir como los nervios se juntan en mi estómago. Tal vez debería de hacer caso a Lourdes y empezar por algo menos ambicioso. Pero…….no. Aquellos conjuntos eran preciosos y hace tantos años que no me compro algo tan bonito. Tengo que ser capaz. Voy a ser capaz.

Avanzo por la calle y ya veo el letrero de la tienda “Un péché charnel” y entonces se me ocurre algo que me asusta. “Me van a reconocer, fijo que me reconocen. Lo mismo hasta me han puesto un nombre, la loca del probador o algo así”. Y entonces sin pensarlo entro en la cafetería que hay justo frente a la tienda

La cafetería está vacía pero allí al fondo en una mesa hay un tipo tomando café.

Yo pido un poleo, adoro el olor a café  pero detesto sus sabor. Él bebe café con leche en uno de esos vasos transparentes de duralex y lo cierto es que ninguna de las dos opciones tiene el empaque del café solo.

Y es que con solo decir la frase “un tipo tomando café” ya puedes imaginar cómo era el susodicho, una especie de Indiana Jones urbano, fuerte y dulce a la vez y sobre todo muy hombre. Y ahora imagina a un tipo con un café con leche. Definitivamente no es igual. Tal vez… si pidiese un cortado….pero no, no es igual.

Bueno  a lo que iba. Que estaba yo con mi poleo y él con su café con leche y cada uno en nuestra mesa cuando nuestras miradas se cruzaron  y pude adivinar unos ojos verde aceituna que me hicieron volver a mirarle y  fué entonces cuando me fijé en esa cuidada barba de dos días que me hizo olvidar por completo el asunto del café con leche. Y nuestras miradas se cruzaron dos, tres, cuatro veces más y se mezclaron con sonrisas y medias sonrisas que definitivamente condenaron a Indi al más oscuro y lejano de los rincones de mi mente soñadora.

Así, que cuando pasó que los dos decidimos abandonar el local a la vez, él tras tomarse su café y yo sin terminar mi poleo y mi croissant, me preocupé de entretenerme lo suficiente para asegurarme que pudiese seguirme si así lo deseaba.

Y estaba yo en esas, mientras el pagada, bajando el escalón de la puerta de la cafetería con el pie suspendido en el aire como si la decisión de bajar o no fuese lo suficientemente importante como para necesitar ser meditada, cuando sentí la palma de una mano que supuse suya en el centro de mi espalda. En ese punto justo en el que ésta se arquea. Y oí una voz en la que se podía intuir un leve temblor que me decía “¿Me permite?”.

Y….. ¿eso es todo?, continua la pregunta desee, tienes muchas opciones, “me permites que te acompañe”, “me permites que te bese” “que te arranque el vestido”. Pero no. Eso fue todo “Me permites”.

Y bajé el escalón, y le permití, y le vi alejarse por la calle sin mirar una sola vez atrás.

Con un suspiro, me coloqué las gafas de sol y me dije a mi misma “olvídalo, tomaba café con leche” mientras cruzaba la calle decidida a comprar lencería digna del mismísimo Juan Valdez.

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2 respuestas a Elena, Lunes 1 de septiembre

  1. rosarg dijo:

    me encanta Elena, me encanta Lourdes, Dios!!!!!———-sois la pera no dejeís de deleitarnos con vuestras historias. Quiero mas!!!

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  2. Carmen dijo:

    Eso mismo iba a decir yo, y lo digo también: no me gusta, me ENCANTA!!
    Y sigo tu blog,

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